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Biología de la procesionaria en Toledo


PROCESIONARIA

Thaumetopoea pityocampa

 

Aspecto

Mariposas de 30-50 mm de envergadura, que se caracterizan por tener su primer par de alas de color gris ceniza y tres bandas transversales. El segundo par de alas es blanco con el borde oscuro y un punto negro en la parte más interior de las mismas.

El tórax está recubierto de una abundante y larga pilosidad gris, tanto en los machos como en las hembras, siendo su abdomen cilíndrico; el de la hembra está rematado en su parte final por unas escamas muy apretadas que utilizará posteriormente para recubrir los huevos en las puestas.

Las larvas pasan por cinco estadios, que presentan diferentes aspectos a lo largo del tiempo. Las larvas de primer estadio tienen una longitud de unos 2,5 milímetros y son de color amarillento. Cuando son mayores su colorido torna al pardo rojizo y verdoso, y a partir del tercer estadio disponen de unos pelos urticantes o dardos en unas bolsas o cápsulas especiales que liberan las orugas cuando se sienten amenazadas. La pieza quitinosa que cubre la cabeza o cápsula cefálica es de color negro en todo momento.

Las orugas se trasladan siempre unas detrás de otras, formando una “procesión” característica en este insecto, para salir del nido y alimentarse los días en los que las condiciones climáticas son favorables para el insecto.

La puesta que realiza la hembra es colocada en torno a las dos acículas de una misma vaina, pudiendo constar de un total de 100-300 huevos, que luego cubre con las escamas que posee, dando al conjunto un aspecto de canuto de color amarillento.

 

Ciclo biológico

Las mariposas adultas emergen del suelo al atardecer. Una vez salen del suelo, suben a una brizna de hierba o una ramita y terminan de estirar y secar sus alas.

Posteriormente, los machos localizan a las hembras y se aparean al anochecer, poniendo las hembras los huevos en el soporte que consideran oportuno, muriendo después a las pocas horas, ya que no se alimentan.

A los 30 ó 40 días nacen las larvas, que desarrollarán pelos urticantes a partir del tercer estadio, es decir, a los 30 días de su nacimiento, construyendo también su bolsón definitivo, al que acuden por las noches tras alimentarse Hacia el final del invierno, las orugas que ya han completado su desarrollo larvario, bajan en procesión por el tronco del pino para buscar el lugar donde enterrarse y crisalizar. Las mariposas emergerán al verano siguiente o a lo largo de los cuatro veranos siguientes si han permanecido en diapausa.

 

Daños

La procesionaria del pino está considerada como el insecto defoliador más importante de los pinares españoles. Las defoliaciones pueden llegar, en los años en los que las poblaciones son elevadas, a la totalidad de la masa foliar, aunque el árbol no llega a morir.

El mayor peligro que origina la procesionaria del pino es el ocasionado en las zonas recreativas, parques y jardines, no sólo por el efecto estético que produce, sino por las peligrosas urticarias que puede causar a las personas y animales domésticos, debiendo evitarse el contacto con las orugas, así como el transitar por zonas muy afectadas.